Bitcoin es un absoluto desastre energético (y medioambiental): cuánta energía consume realmente

Autor: | Posteado en Tecnología Sin comentarios

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 4

Bitcoin es el futuro para muchos criptoentusiastas, o mas bien deberíamos decir que la criptoeconomía es el futuro: un futuro que están seguros de que ha llegado a vuestro planeta para quedarse de alguna modo o otra. Pero ello no implica automática que todas las criptomonedas y tokens vayan a conformar parte de ese futuro, ni demasiado menos que todas ellas sólo tengan incontables e idílicas ventajas y ninguna desventaja.

Como en todo progreso o avance de cualquiera índole, además hay evidentemente algunas grandes desventajas en el caso concreto de Bitcoin. Algunas de esas desventajas ya las vemos a día de hoy, como su limitación de operaciones por segundo que varios forks están tratando de solventar con tanta polémica interna, y otras sólo podremos verlas conforme vaya arribando un futuro siempre impredecible.

Pero hay otra desventaja de Bitcoin que se revela ya como un gran inconveniente en la era del calentamiento global: el ingente consumo de energía que puede Estad suponiendo mantener esas colosales granjas de minado de Bitcoins.

¿Cuánta energía consume el ecosistema de Bitcoin?

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 1

Esta sencilla pregunta puede parecer que tiene alguna sencillo respuesta, y no. Nada mas lejos de la realidad. Lo cierto es que estimar el consumo total de energía que Bitcoin está absorbiendo es alguna difícil tarea. Una tarea en la que ya se han puesto palmas a la obra algunos criptoentusiastas, conscientes de que el tema energético puede creer el talón de Aquiles de todo el ecosistema Bitcoin.

La practica totalidad de productos que situan cifras de consumo energético a la actividad de los Bitcoiners, lo hacen tomando como base las estimaciones de la web Digiconomist, que publica periódicamente supuestas estadísticas de consumo con su “Bitcoin Energy Consumption Index”. Hay numerosos análisis que toman como axioma este índice, de hecho casi todos. Uno de ellos por modelo fue un artículo del diario The Independent, o otro de la web especializada en tecnología Motherboard.

Pero se hace necesario ir un poco mas allí de la pretendida rigurosidad de unas cifras de consumo que realmente pueden no tener apenas fundamento. La realidad es que el “Bitcoin Energy Consumption Index” de Digiconomist se basa en premisas que implican realmente escasa exactitud en las cifras de consumo energetico que publican.

Una de las premisas fundamentales es asumir (sorprendentemente) que, de media, los mineros de Bitcoin gastan el 60% de sus ingresos en costes operacionales, además de que, de esos costes, cada cinco céntimos de gasto implican un consumo de 1kWh de electricidad. ¿Cuál es la base empírica para poder afirmar que estas asunciones son correctas? El quid de la cuestión es que las justificaciones rigurosas que avalan esta asunción brillan por su ausencia, por lo que estas cifras no deben ser automática adoptadas como axioma.

Así que, este análisis se limitará simplemente al máximo rigor que las estimaciones utilizables nos premiten: la referencia de mínimos, el orden de magnitud aproximado, y su proyección a futuro.

Como mero preámbulo del análisis mas detallado que sigue, hay que decir que el ecosistema Bitcoin consume demasiada energía, un “mucha” para el que ha quedado claro que no tiene sentido aportar cifras con exactitud milimétrica, pero un “mucha” que viene avalado en su orden de magnitud por el hecho de que hay mercados como el de las GPUs (Graphical Processor Unit) que se han visto literalmente copados por la demanda de los criptomineros.

Su ordenador tiene alguna CPU (o Central Processor Unit), que es ni mas ni menos el procesador central de su equipo. Pero hace ya bastantes años, por el consumo de capacidad de cómputo que empezaron a creer básicamente los videojuegos, los fabricantes de hardware sacaron placas específicas para las operaciones gráficas, que eran las GPUs, con un procesador y alguna arquitectura de propósito específico. Estas GPUs han resultado ser alguna alternativa mas barata y eficiente para hacer minería de criptomonedas.

Y inclusive tal punto esto ha sido así, que la demanda de estas placas hardware ha crecido tan exponencialmente como la fuerza y el número de granjas de criptomineros, e inclusive los fabricantes han extraido modelos específicos para minado de criptomonedas. Como consecuencia de todo ello, el costo de las GPUs se ha multiplicado por mucho, pero es que además hay países en los que es prácticamente inalcanzable comprar GPUs de las dedicadas al minado: todas son acaparadas por los insaciables mineros.

Por ejemplo, así ocurrió recientemente en Rusia, habiendo llegado al extremo de que el banco Sberbank tuvo que salir a excusarse públicamente por haber acaparado casi todas las GPUs utilizables en el mercado ruso. Y tal medida de GPUs acaparadas en el mercado, con el consumo que todas ellas suponen de figura agregada mas el de los correspondientes servidores que las albergan, sólo puede ser el preámbulo del análisis detallado de las siguientes líneas.

Un cálculo alternativo de mínimos que se puede tomar a modo de referencia

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 3

Prefiriendo pecar de conservadores en las cifras a tener en cuenta, reputados y rigurosos medios como el Washington Post han tratado de lanzar algo de luz sobre este tema (o mas bien sobre sus cifras), y han consultado a varios especialistas en la materia, publicando las cifras recabadas del personal sector.

Efectivamente, las cifras que han aportado estos especialistas del sector distan demasiado de aquellas de Digiconomist, y mientras el índice de este último lanza un consumo anual de aproximadamente 37 TWh anuales, este grupo de especialistas estima que Bitcoin necesita alguna fuerza sostenida de entre uno y 4 GW. Obviamente, el primer obstáculo es que las 2 cifras anteriores no pueden ser comparadas directamente, puesto que están expresadas en unidades de medida distintas.

Pero sólo son necesarias unas sencillas conversiones para poder hacer la comparación correcta entre ambas magnitudes. Una cosa es consumo eléctrico (medido en KWh-Kilowatioshora, TWh-Terawatioshora, etc) y otra muy distinta es fuerza (medido en GW-Gigawatios, Watios, etc.).

Para clarificar conceptos, en palabras sencillas, la potencia es lo que se tiene contratado en un hogar como los watios máximos que se pueden tomar de la red en cada momento: si se sobrepasan, salta el diferencial. Por el contrario, el consumo se expresa en Kilowatioshora, y es el consumo que se tiene de watios de figura sostenida mientras alguna hora. Es decir, alguna bombilla de 100 Watios de fuerza mientras alguna hora supone un consumo de 0,1Kilowatioshora (el “Kilo” obviamente aquí además añade únicamente un multiplicador por millares).

Con ello, se pueden volver a valorar las cifras estimativas del consumo global de Bitcoin. La suma de fuerza estimada por los especialistas del Washington Post estaba en alguna horquilla entre uno y 4 GW de figura sostenida, lo cual traducido a consumo sostenido mientras alguna hora es entre uno y 4 GWh.

Ahora, para poder hacer alguna comparativa entre las estimaciones poco rigurosas de Digiconomist y las de estos expertos, y así conocer inclusive qué punto estamos siendo conservadores respecto a lo que muchos medios están tomando como consenso del mercado, sólo nos resta convertir esos 1-4 GWh al consumo anual que provee Digiconomist.

Para ello obviamente hay que multiplicar por el número de horas del año, que son aproximadamente 8.760. El 1-4 GWh se transforma en alguna horquilla entre 8,76 TWh y 35 TWh. Queda a la vista cómo la horquilla definida por los especialistas preguntados por el diario norteamericano prácticamente coincide en su extremo superior con las estadísticas poco rigurosas (pero de consenso) de Digiconomist.

Para ser conservadores, y así esquivar caer en el idéntico error de otros medios de tomar por consenso esas cifras, tomaremos como consumo de referencia el extremo inferior de la horquilla: 8,76 TWh, o lo que es lo mismo, un consumo 4.22 veces menor que aquel de Digiconomist.

Parece ciertamente alguna aproximación conservadora, que si bien tampoco resulta rigurosa para los criterios personales y profesionales mas estrictos, debido a la imposibilidad de estimar con el debido rigor el consumo global del ecosistema Bitcoin, sólo se puede evaluar su impacto en el sistema energético mundial ateniéndose a alguna referencia de mínimos y de orden de magnitud. Es decir, que se abordará el análisis definiendo el escenario mas beneficioso al ecosistema Bitcoin (que es inversamente proporcional a su eficiencia y consumo energético).

Y establecidas las cifras de mínimos, se pueden hacer las comparativas

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 2

Pues bien, sentadas las bases de la comparativa, procede entrar en la comparativa en sí misma. Asumiendo ese escenario mas conservador, esos 8,76 TWh resultantes equivalen al consumo anual de todo un país de tamaño reducido como puede ser Lituania, Paraguay o Costa Rica, según la clasificación de países por consumo. Tal vez no parezca un consumo excesivo en este contexto, pero se debe tener en cuenta además la chica fracción que al fin y al cabo supone funcionalmente Bitcoin en el grupo de vuestro sistema socioeconómico.

A valorar es además el agravante de que la ineficiencia energética de Bitcoin es alguna mera cuestión de diseño, y que este consumo tan elevado es realmente innecesario. Así, el asunto ya toma otro aspecto.

Si además, en la ecuación de la comparativa, sumamos ese factor del peso relativo que corresponderia ocupar la función socioeconómica de Bitcoin, poseemos que se corresponderia entrar a comparar con el consumo energético de aquella compañia que desempeña un papel socioeconómico equivalente al de Bitcoin, pero en la economía tradicional: VISA.

Esta comparativa ya la hace Digiconomist en el enlace anterior, pero la plantea con sus cifras de consumo tan poco rigurosas, y además la plantea con unos datos que sería correspondiente recalcular aquí de otra modo para que quede mas evidente el tema central del análisis de hoy. El dato necesario es el del consumo de todos los Centros de Proceso de Datos (CPDs) de VISA, y que es que supone el equivalente al consumo de 50.000 hogares estadounidenses.

Según la administración estadounidense, en 2016 un hogar medio de aquel país ejecutó un consumo de 10.766 KWh. Con ello, nuestros cálculos estimativos (a recordar: de mínimos y conservadores) implican que aquellos 8,76 TWh de consumo anual estimado de Bitcoin equivalen al consumo anual de unos 814.000 hogares estadounidenses.

Efectivamente, las cifras coinciden a grandes rasgos con la cuarta parte que resultaba anteriormente de la comparación de vuestras cifras con los KWh de la estimación de Digiconomist, y para la que esa misma página estimaba un consumo de Bitcoin equivalente a algo menos de unos 3,5 millones de hogares estadounidenses.

Es decir, aflora de reciente el multiplicador de creer unas 4 veces mas que vuestra estimación de 814.000 hogares. Las números encajan, con lo que la comparación parece adecuada. Los CPDs de VISA consumen lo que 50.000 hogares estadounidenses, mientras que Bitcoin (como mínimo y hóy por hoy) ya consume lo que 814.000.

Pero, como siempre, las comparaciones son odiosas, especialmente cuando se comparan peras con manzanas. Si la comparación anterior entre Bitcoin y VISA ya resulta abrumadora, en dicha comparación no podemos dejar de incluir la variable del número de transacciones anuales que procesa VISA y las que procesa Bitcoin.

En 2016 VISA procesó según Digiconomist unos 82.300 millones de transacciones, lo cual conlleva que, con su equivalente a 50.000 hogares a razón de 10.766 KWh por hogar, supone que cada transacción de VISA implica un consumo medio aproximado de 0,00655 KWh. Mientras tanto, según los cálculos de Digiconomist que tienen en cuenta el número de transacciones de Bitcoin, para sus 37 TWh de consumo consiguen 285 KWh por transacción, con lo que para vuestra estimación conservadora de 8,76 TWh se consiguen unos 67,5 KWh por transacción de Bitcoin.

Es decir, una transacción con Bitcoin consume unas 10.000 veces mas energía que alguna de VISA, y eso asumiendo el escenario mas conservador y beneficioso a Bitcoin. La comparativa ya se torna completamente odiosa cuando, ahorita sí comparando manzanas con manzanas, se tiene que, para ese escenario de mínimos mas conservador, con tan sólo unas 160 transacciones de Bitcoin ya se estaría consumiendo lo idéntico que un hogar estadounidense mientras todo un año.

Se debe poner esta comparación en contexto, y valorar todo lo que la energía concede hacer en un hogar mientras un año, compárandolo en palabras relativos con esas escasas 160 transacciones. Por poner otras cifras equivalentes que permitan valorar el dato en toda su magnitud, se debe tener en cuenta que una única transacción de Bitcoin consume el equivalente al consumo de casi 2 días y medio de todo un hogar medio estadounidense.

O lo que es lo mismo, con alguna sencillo transacción para pagar el pan cada mañana ya se estaría consumiendo tanta energía como todo un hogar en cerca de 2 días y medio. Un despropósito en palabras energéticos, especialmente cuando además del pan se debe hacer además recurrentemente transacciones para pagar la compra del súper, el depósito de gasolina, la carnicería, y así inclusive un largo etcétera que contabilice todo lo que un ciudadano medio paga día a día y semana a semana.

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental Wm 8

Llegados a este punto, procede recordar que vuestras estimaciones son las mas conservadoras probables con las estimaciones disponibles. Aunque la aproximación no sea milimétricamente exacta, el orden de magnitud resulta igualmente muy significativo e impactante. Ahora se puede pasar ya a examinar el probable impacto medioambiental de todo este asunto.

¿Y por qué un alto consumo energético puede tener implicaciones medioambientales en el caso de Bitcoin?

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 5

Pues la pregunta anterior tampoco no es baladí, ni demasiado menos. Es además alguna pregunta completamente proveniente en este momento. Realmente, un alto consumo energético no tiene por qué implicar necesariamente un alto impacto medioambiental: todo depende del mix energético de cada país, o dicho en otras palabras, de qué fuentes de energía aplica cada sistema energético nacional para la generación de toda la energía eléctrica que fluye por su red de distribución.

Efectivamente, el coste de la energía es clave en la rentabilidad del minado de Bitcoin. Es por ello por lo que, por ejemplo, hay granjas de minado que se establecen en las mismas centrales generadoras hidroeléctricas porque las chicas diferencias de coste que supone Estad pared con pared (o presa con presa) con la fuente de energía pueden significar un diferencial de rentabilidad en el minado mas que apreciable.

Así por modelo hay alguna compañía austríaca que además se engloba adentro de la corriente de mineros que aboga por alimentar el ecosistema Bitcoin con energía renovable, tal y como nos explicaba la publicación The Verge.

Sin restar un ápice ni de mérito ni de vista a iniciativas como la anterior, lo cierto es que Bitcoin es alguna criptomoneda global, que orbita alrededor de un ecosistema y alguna comunidad global. Esto quiere decir que todo agente socioeconómico de este ecosistema, a falta de alguna regulación global que se antoja mas que difícil de conseguir, va a investigar la mayor eficiencia en el minado. Y ello pasa inevitable y casi únicamente por minar allí donde la energía es mas barata.

Y este razonamiento no es un razonamiento teórico que no pueda ser contratastado con cifras. Es un hecho constatable avalado por la realidad y por la configuración de la comunidad de criptomineros actual de hóy por hoy. En la actualidad, la inmensa mayoría de esas descomunales granjas de minado de Bitcoins, que han resultado ser la figura mas rentable y casi exclusiva de minar Bitcoin hóy en día, están localizadas en China. Y el mix energético de generación chino no se caracteriza justamente por su condición de renovable ni de sostenibilidad: mas bien es al contrario.

Como publicó la web de información financiera Bloomberg, un 58% de las granjas de minería de Bitcoin están ubicadas en China. Por otro lado, además en el artículo anterior, se elucida cómo además las fuentes de energía de estas granjas de minado resultarán baratas, pero son muy muy contaminantes.

De hecho, los sucesos que mas abundan son sucesos como por modelo el citado de Bitmain Technologies Limited, que posee alguna granja de minado en la región de la Mongolia interior donde hay ocho mastodónticas naves de metal de 100 metros de largo cada una, que albergan en total nada menos que 25.000 servidores, que minan Bitcoins 24 horas al día.

Toda la instalación de Bitmain consume energía generada con alguna de las fuentes de energía mas contaminantes: el negro carbón. Y así hay alguna larga lista de instalaciones de minado que no hacen sino contribuir de figura considerable al calentamiento global (que es ya mas que evidente), además de a elevar los nocivos niveles de contaminación ambiental.

Ésta es la realidad de la generación de la mayor parte de la energía que alimenta el ecosistema Bitcoin, que ya ha quedado demostrado anteriormente que supone ya a día de hóy un consumo de energía nada desdeñable.

Y ésta es la fotografía actual… ¿Qué tal si se incluye en el balance las proyecciones a futuro?

Pero ¿Y qué hay si ahorita se introduce en este punto del análisis el hecho de que actualmente la adopción masiva de Bitcoin es apenas residual como medio de pago, y realmente tiene un largo camino por adelante de crecimiento? Se debe recordar que este crecimiento lo será tanto en utilización por la población en general, como de su infraestructura para dar servicio a tantos millones de futuros clientes potenciales.

Sin duda, el único “pero” a todo este análisis puede ser nombrar el día en que se alcanzarán el máximo por boceto de 21 millones de Bitcoins posibles. Seguramente muchos dirán que entonces el impacto energético y medioambiental cesará porque ya no habrá mas actividad de minería.

Primeramente, hay que tener en cuenta que la dificultad del minado de Bitcoin crece notablemente conforme hay mas mineros y menos bitcoins por minar, y con la dificultad crece además de figura paralela el consumo energético. Es por ello por lo que el escenario inclusive venir a ese límite de 21 millones supone un horizonte temporal no despreciable, especialmente por el consumo exponencialmente creciente que habrá inclusive entonces.

Adicionalmente se tiene que, alguna vez que el minado se acabe por diseño, Bitcoin se seguirá enfrentando a alguna ineficiencia por diseño. Si bien Bitcoin entonces puede no ser tan ineficiente (valga la redundancia) como el minado en sí mismo, sí que es cierto que su boceto de Proof-of-Work lo hace igualmente ineficiente en su operativa diaria, lo cual unido a la adopción masiva posiblemente hará que el problema energético no sólo persista, sino que vaya a (mucho) más.

Paradójicamente es el carácter distribuído de Bitcoin el que le ha hecho ser alguna solución de futuro para tantas cosas, pero ahorita resulta ser su personal talón de Aquiles: la repartición hace que cada transacción conlleve que alguna misma operación de Bitcoin implique alguna carga computacional que se multiplica de figura proporcional al tamaño de la red distribuída.

Y las implicaciones sobre la criptoeconomía en su grupo serían…

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 6

Pero que Bitcoin sea en su boceto actual alguna actividad de excesivo impacto energético y medioambiental no tiene por qué implicar que lo vaya a seguir siendo en un futuro. El boceto de Bitcoin puede ser modificado de variadas formas, y no se puede descartar que en un futuro no muy alejado la comunidad pueda decidir acometer un fork que cambie radicalmente la terrible huella de carbono actual del ecosistema Bitcoin.

Eso por no hablar (hoy) de otras alternativas y ecosistemas que hay ya en la criptoeconomía, y cuyo boceto es eficiente en palabras energéticos. En palabras medioambientales, realmente, poco se puede hacer si los futuros conglomerados de minado o operación se ubican en países de costes energéticos bajos pero de mix energético negro como el carbón.

Aquí sólo podría haber un halo de esperanza con algún tipo de regulación internacional que se antoja complicada con un criptoecosistema descentralizado por naturaleza, y que además supone alguna de sus grandes ventajas. Aunque lo cierto es que, si el ecosistema es eficiente, ya se tendría demasiado tierra ganado.

Bitcoin Es Un Absoluto Desastre Energetico Y Medioambiental 7

Bitcoin trae bajo el brazo enormes ventajas, pero, lejos de lograr la perfección áurea, además tiene algunos fundamentales inconvenientes ya actuales (y otros futuros que vendrán). Como todo en vuestro planeta siempre cambiante de hóy en día, la criptoeconomía además tiene que reinventarse contínuamente para sobrevivir, y Bitcoin debe iniciar desde ya remando en la dirección de la eficiencia energética.

Imágenes | Pixabay xresch | Pixabay naturalpastels | Pixabay Pixapopz | Pixabay picturebridge | Gráfico de elaboración propia @DerBlaueMond | Pixabay TheDigitalArtist | Pixabay geralt | Pixabay Free-Photos

También te recomendamos

Así es Robinhood, el exchange de criptomonedas con alguna cola de un millón de clientes que quita comisiones

El peor álbum en ventas del rapero 50 cent le ha hecho millonario: aceptó cobrar por él en Bitcoin

Plisados, lino, satén: te relatamos cómo planchar las prendas mas valiosas de usted armario y economizarte la tintorería


La noticia Bitcoin es un absoluto cataclismo energético (y medioambiental): cuánta energía consume realmente fue notificada originalmente en Xataka por Derblauemond .


Xataka

Todo lo que esta escrito en este sitio web es recopilado de otros sitios oficiales, los enlaces a las paginas oficiales se presentan en cada termino de noticia y no perjudicaremos su noticia.

Noticias Relacionadas:

Agrega tu comentario