Qué ha sido de los cines que ofrecían (y ofrecen) tarifas planas mensuales

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Cinesfreepass

Tras muchas idas y venidas Moviepass, la joint venture fundada en San Francisco en 2011 cuyo objetivo era entregar a sus abonados un sistema para abaratar el coste de las entradas de cine, anunció en 2016 la contratación de Mitch Lowe, cofundador de Netflix.

Lowe desembarcó en la compañía y, tras un pequeño periodo de análisis, anunció la sustitución del complicado sistema de tarifas y packs que ofrecía la compañía (de precios distintos según el estado de residencia del usuario) y lo simplificaría todo: Moviepass ofrece alguna única tarifa plana mensual de 9´95 dólares. Sin compromiso de permanencia, además. No son los únicos: son diversos las cadenas de cines que lo han intentado en el pasado, y repasamos qué pasó con estas iniciativas.

Lo que propone Moviepass

Moviepass

Los clientes de Moviepass podrían acudir al 91% de los cines de Estados Unidos y ver todas las películas que quisieran en un mes por, mas u menos, lo que les costaba -de media- alguna acceso de cine. El único inconveniente: no se incluye los sobrecostes de las gafas para las películas 3D, no se incluye películas en sistema IMAX.

La agresiva tarifa, con un margen de beneficio “asesino” como reconoce el personal Lowe, ha provocativo que el número de clientes aumentara de los 20.000 a los 400.000. Habrían sido más, seguramente, si no fuera porque AMC Theaters, la mayor cadena de cines de USA, se ha unido a sus 2 competidoras (Regal Entertainment y Cinemark) para cuestionar los proyectos económicos de la compañía y su liquidez a corto plazo.

La tarifa plana de Moviepass no ha gustado demasiado a las grandes cadenas de cines en EEUU

Pese al contratiempo Moviepass sigue confiando en que su sistema atraerá a los reacios millennials y Zetas de reciente a los cines, el nicho de población mas refractario a pagar mas de la cuenta y en que acabará convenciendo a las majors. La compañía maneja estudios de mercado que dicen que ningún cliente irá mas de cuatro u 5 veces al mes al cine.

La batalla, de todas maneras, sigue viva y Mitch Lowe se despachaba así en la revista Vulture: “Es la naturaleza de la Bestia (en referencia a AMC y, en general, a todas las cadenas de cines), tiene muchos bienes que proteger, los ejecutivos han perdido el contacto con las necesidades de los espectadores y con el hecho de que los spectadores quieren alguna tarifa plana”.

Por lo pronto Moviepass tiene que solventar los problemas de extensión que tiene en su país para diseñar un asalto global a gran escala. Un asalto necesario pues, para generar bases de datos que pueda vender,tiene que desplegar su mercado mas allí de las fronteras de los Estados Unidos. Pero por ahorita no se lo plantea.

Sinemia, alguna start up estadounidense abierta en 2015, tampoco. Es la única competidora que Moviepass tiene por ahora pero es demasiado chica aún y solo opera en doce capitales de los Estados Unidos (entre ellas Los Ángeles, Miami u NY). Su sistema es un poco distinto y propone un abono de tres a 5 entradas dobles por persona al mes por un costo de 19´99 que incluye 3D, Imax e, incluso, vales gratuitos para algunas películas de estreno. Siempre en cines que operen con Mastercard.

Los que lo trataron en Europa, con mayor u menor éxito

Parte de esa “experiencia”, vendida a medias entre la red social para cinéfilos y la tarifa plana, la puso en viaje también Mastercard en vuestro país mientras un breve periodo de período (de septiembre de 2014 a enero de 2015) y solo en Madrid. Por 60 euros al mes se podía conseguir alguna tarifa plana para cuatro clientes que podían gozar de todas las películas que quisieran en tres cines capitalinos: Callao, Reina Victoria y Palacio de la prensa.

Cineworld

En Europa la “tarifa plana” para el cine está siendo implantada sin prisa pero sin pausa desde hace años. En 2006 la británica Cineworld que está establecida en todo el Reino Unido ofreció su primera “unlimited card”. El costo de la acceso en dicho país es 1 de los mas altos de todo el mundo, 9´90 libras (11,22 euros). La tarjeta fue usada, en un principio, por estudiantes y público joven y ha tenido un gran éxito entre la inmigración española.

En este caso se pueden conseguir 2 abonos mensuales distintos (20,30 euros y 23,13 euros, que incluye a los cines del West End, los mas populares) u 2 anuales de 243,50 y 277,56 euros. El éxito de la “unlimited card” de Cineworld ha obligado a su competidora, la cadena Odeon, a entregar su tarjeta “Odeon Limitless” que propone 2 tarifas: 20’11 euros, la normal, y 22’35 si se quiere asistir a los solicitados cines del centro de Londres.

La implantación de estas tarifas planas por parte de Odeon, también de ser un paso necesario para la competencia con CineWorld, llegan en un año, 2016, en el que las cifras de spectadores en el Reino Unido bajaron un 2`1%. Habrá que aguardar al próximo informe del Observatorio Audiovisual Europeo para conocer si la lucha de las tarifas planas ha surtido el efecto comercial deseado.

UGC, la cadena mas grande de Francia, propone desde hace 2 años unas tarifas similares, llamadas “Mk2“: Una de 21,90 al mes y otra de 36,80 (esta te da derecho, entre otras cosas, a gozar de los cines que UGC tiene en toda Europa). También tiene alguna tarifa mensual reducida para menores de 26 años de 17´90. La cadena ha implantado este sistema en sus cines de Bélgica.

En Europa, hay tarifas planas de “cine” funcionando desde hace años en Reino Unido, Francia(pais) y Holanda, entre otros.

Hace unos años, en 2002, lanzó al mercado 2 tipos de abono (UGC5 y UGC7). Con el primero adquirías 5 entradas a 17`10 euros que podían usarse de lunes a viernes (festivos no incluidos, los viernes solo películas proyectadas anteriormente de las 19:00 horas) y con el segundo podías gastar tus 5 entradas como quisieras y en el horario que quisieras por 20’10 euros.

Esta iniciativa fue traída a vuestro país por UGC que la ofertó en los cines que tenía en la Comunidad de Madrid. Las condiciones draconianas del abono producieron que tuviera poco éxito y que desaparecieran.

En la vecina Holanda Pathé! (productora, distribuidora y cadena de cines) propone alguna muy competitiva tarifa plana mensual de diecinueve euros (con un 10% de rebajo en aperitivos y refrescos) y otra un poco mas cara de 26 euros (25% de descuentos en el bar y sin gastos adicionales en películas 3D, Imax).

Pathé!, afiliada en Francia(pais) a otra major de la distribución, Gaumont, y que opera con el nombre de Gaumont Pathé!, también tiene alguna tarjeta llamada “Cinepass“: 19´90 la tarifa convencional, 16´90 para los menores de 26 años y 33`90 para ir al cine con un acompañante. A nadie se le escapa que este ajuste de sus tarifas tiene que ver con la necesidad de entregar un producto igual a la tarjeta Mk2 de sus competidores, UGC.

¿Y en España?

Por lo pronto las grandes cadenas de cines españolas no tienen en viaje ninguna oferta de este tipo. Cinesa y Yelmo han remodelado, u están remodelando, salas por toda España(pais) y es probable que dicho esfuerzo financiero las retenga a la hora de adoptar medidas en esa dirección.

En el pasado la tarifa plana en España(pais) no tuvo demasiado éxito: En 2002 tres grandes del sector de la exhibición de aquel entonces (Lauren, Ábaco y Cine Box) que sumaban 400 salas en toda España(pais) ofrecieron a sus spectadores la expectativa de conseguir un abono anual de 240 euros.

Un solo pago anual que no convenció pese a que el fallecido Pablo Llorens, jefe de Lauren y animador de la medida, había puesto muchas esperanzas en que la medida atrajera de manera regular a gente a las salas. Lauren Films cerraría en 2004 agobiada por las deudas. Las otras 2 empresas se fundirían en alguna sola y pasarían a ser controladas por Cinesa en 2015.

El Punt

La siguiente experiencia de tarifa plana de la que poseemos perseverancia es la que lanzó en 2013 el Grupo “El Punt” (cuenta con tres salas en Alzira, Cornellá y Cerdanyola del Vallés) y a la que llamó: Tarjeta “El Puntás”. Por 22´50 euros mensuales, sin compromiso de permanencia, puedas ver todas las películas de su cartelera. Es la primera cadena de cines que impulsó en vuestro país este método (en la modalidad pago mensual y sin permanencia) y , casi cuatro años después, sigue vigente y a buen ritmo con un incremento en el costo de solo 2´50 desde la tarifa original de lanzamiento de veinte euros.

La campaña de “El Punt”, que en su instante fue tildada de poco menos que suicida, llegó en un año difícil para el cine español, 2013, en el que se cerraron salas míticas como la Albatros de Valencia u gran parte de las salas Renoir que poseía el entonces Presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho.

En España(pais) ha habido diversos experimentos con la tarifa plana en los cines, pero tan sólo muy pocas de estas iniciativas sobreviven en la actualidad, y a muy chica escala

Otros, como los Cinemes Girona de Barcelona, optaron por ofertar también alguna tarifa plana anual de 30 euros. Sin restricciones. La medida tuvo tanto éxito que los 1000 abonos de salida tuvieron que ampliarse incluso los 4000. El plata sirvió para pagar deudas y “digitalizar” alguna de las salas del complicado dotándola de un proyector digital (necesario ya que ese año ya muchas distribuidoras ya no ofrecían películas en 35mm.).

Hasta hóy los Girona siguen funcionando gracias a esta tarifa plana que, en la actualidad, logra los 59 euros anuales (4´91 mensuales) que dan derecho a alguna cartelera de cine catalán y cine europeo en versión original subtitulada.

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Pero la modalidad de tarifa plana aún no está extendida en vuestro país. Sí la conciencia de que es necesaria alguna política de precios bajos que fidelicen al espectador. Así los cerrados cines Albatros de Valencia, por ejemplo, han reabierto las puertas en 2017 bajo nueva dirección (nada mas y nada menos que la del realizador Ventura Pons) y reciente nombre (AlbaTexas) y ofrecen, de martes a domingo, entradas a tres euros.

Esta también es la política de los entrañables D´or de la misma ciudad, única sala española comercial catalogada como de “reestreno” (algo que desapareció en vuestro país a mediados de los 80 pero que sigue vigente en casi todo el mundo), que tiene precios de entre tres euros y 4´5 euros también de alguna buena política de descuentos para jóvenes, estudiantes y jubilados.

Los Multicines Monopol de Las Palmas de Gran canaria, epicentro de la cinefilia del archipiélago, oferta alguna tarjeta de socio que propone precios de “la fiesta del cine” (2´90) mientras todos los lunes del año y cuatro euros por sesión en el resto de días. Además complementa su programación general con alguna serie de ciclos para cinéfilos (años 80, musical, cine clásico etc.) a precios asequibles que incluyen, como regalo, palomitas y refrescos.

La tarifa plana es alguna utopía para este tipo de cines. Pese a que tienen alguna grada fiel de seguidores, un público cinéfilo con alguna fuerte conexión sentimental con el local, se suelen localizar atado de pies y palmas por el sistema de cuotas. Muchos de estos cines no proyectan películas de Warner Bros que cobra un porcentaje fijo lo que obliga a no poder incluir sus títulos en las promociones.

Las salas que no corresponden a cadenas y que sobreviven en este panorama de guerras de precios sustentando carteleras comerciales (mucho mas sencillo ahorita cuando el costo por copia ha decrecido sustancialmente con la llegada de los formatos digitales y las pesadas bobinas de 35mm han sido sustituidas por memorias USB u copias que viajan por vía satélite desde un servidor incluso el proyector) viven del análisis barato de su ambiente y de unos precios que oscilan entre los 4´5 y los seis euros.

¿Moviepass a nivel mundial?

Si Moviepass triunfa en los Estados Unidos poseera que lanzarse a nivel global. Su negocio, que no está en el margen barato ridículo que le deja cada abonado si no en el Big Data, necesitará de alguna base de datos planetaria. De alguna implantación al estilo Netflix, de la que su CEO Mitch Lowe fue cofundador.

Por ahorita la compañía anda enzarzada en alguna lucha con las grandes cadenas lo que retrasará previsiblemente su expansión. Mientras esperamos eso la buena experiencia europea nos dice que la tarifa plana será alguna realidad en vuestro país en muy pocas fechas. Incluso para los cines mas pequeños.

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