Yo fui el primero que puso notch en un teléfono en 2006: la historia del creador del Motorola Motofone F3

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Mayo de 2017: Andy Rubin muestra el Essential Phone con su alucinante monitor que ocupa casi todo el frontal, para ello se ayuda de alguna muesca en la zona superior de la monitor donde se descubre la cámara frontal. Nace el notch. Luego llegó el iPhone X para darle continuidad, y ya en el MWC 2018 vimos una legión de teléfonos con él. Incluso Android P trae soporte nativo para esta novedad. Notch se postula a palabra tecnológica del año.

En realidad, anteriormente que todos ellos, anteriormente del iPhone original y de la llegada de Android, ya hubo un móvil con notch en el mercado: el Motorola Motofone F3, enunciado en 2006. Eran otros tiempos. No tenía Bluetooth, ni GPS, ni Java, ni navegador. Ante todo, austeridad. Por no tener, no tenía ni jack de 3.5 mm. Pero sí tenía un notch. Para saber su historia hablamos con Steve Emmert, arquitecto de producto de Motorola al frente del equipamiento que diseñó este teléfono.

“Queríamos un móvil económico y resistente para países emergentes”

Motorola Motofone F3 Imagen comercial del Motorola™ Motofone F3 en 2006.

El Motorola™ Motofone F3 fue diseñado mientras el año 2005 y lanzado en junio 2006. Cuenta Steve, que entonces tenía 38 años, que la premisa de su construcción fue la de crear un móvil de muy bajo coste para mercados emergentes, con un boceto del que enorgullecerse, y alguna batería de muy larga duración. Este último punto era un factor clave en un terminal destinado a países en los que el entrada a la energía podía ser limitado. Cuando en Xataka Móvil hablamos de su llegada a España, en efecto se señaló su autonomía: 300 horas en espera.

Steve Emmer Avatar Otro apariencia decisivo del F3 fue que contara con un altavoz potente, ya que era de aguardar que se usase en entornos muy ruidosos. También se buscaba un boceto duradero y resistente, y alguna monitor especialmente brillante, para leer cómodamente al aire libre y con luz solar directa.

Todos los conceptos iniciales usaban alguna monitor LCD en blanco y negro, algo natural, según nos cuenta Steve, ya que “siempre se consideraba la alternativa de menor coste para este tipo de productos”. Pero ninguno convencía.

“No lográbamos que se distinguieran de los competidores de la época, que principalmente era Nokia™ controlando el mercado low-cost. Queríamos un boceto menos grueso y mas distintivo”. Uno de los motivos del grueso era justamente que la monitor LCD ya necesitaba un par de paneles de vidrio con cristal líquido entre ellos, y además alguna lente y juntas amortiguadoras para esquivar roturas.

En ese instante comenzó a sondearse la expectativa de usar otro tipo de pantalla, alguna de tinta electrónica. Enseguida vieron sus ventajas: ya era de por sí a prueba de roturas con lo estrictamente necesario para que funcionara, láminas plásticas laminadas para la capa de tinta electroforética, y alguna capa antihumedad. Ningún vidrio era necesario.

Terminó de convencer el hecho de que el contraste era muy superior al de las pantallas LCD, y que el consumo energético era ridículamente bajo. ¿Todo ventajas?

“Pasar de alguna monitor LCD a alguna de tinta electrónica nos abrió un planeta de posibilidades”

Además de todo lo anterior, el equipamiento de Steve cayó en la cuenta de otra ventaja adicional: con alguna monitor de tinta electrónica podían darle la figura que quisieran. “En ese momento, no era viable crear pantallas LCD u OLED de vidrio en cualquiera figura que no fuese rectangular, al menos no a bajo coste. Además, las pantallas LCD y OLED de plástico no estaban utilizables para producirse en serie”.

Una monitor de tinta electrónica fue magnífica para lo que se buscaba, accidentalmente acabó dando lugar al primer notch en un teléfono

Una vez los diseñadores de Motorola™ vieron las prestaciones que ofrecía usar alguna monitor con alguna placa de circuito impreso y películas plásticas, “se entusiasmaron”. Ya no era solo poder hacer mas delgado el teléfono, era poder darle un apariencia completamente diferente y distintivo. “Y además nos permitió maximizar el espacio en la parte frontal del teléfono”, dice Steve con un argumentación que suena demasiado al actual.

En el caso del F3, se apostó por una monitor que llegase a cada lado del altavoz, y no se quedaba por debajo de la línea imaginaria que lo atraviesa en horizontal. “Con cualquiera otra solución, eso hubiera sido espacio desperdiciado”. Eso ayudó a montar un altavoz de cierto tamaño con el logo de Motorola™ encima, que además hacía de auricular. Recordemos: la premisa era amortiguar todo lo probable el coste final. Por supuesto, el boceto fue patentado y el costo quedó fijado en unos 40 dólares. Objetivo logrado.

Motorola Motofone F3 Patente Algunos de los recursos gráficos de la patente del Motorola™ Motofone F3 de 2006. Imagen: Google™ Patents.

Ese inesperado espacio obtenido fue utilizado para agregar indicadores de nivel de cobertura y batería. Más allí de costes y beneficios, los motivos de Steve para abrazar el notch en 2006 fueron principalmente los mismos que hóy en día: la tecnología lo permite (E-Ink entonces, OLED ahora) y es muy atractivo poder ampliar el uso del frontal por parte de la pantalla.

Motorola Motofone F3 Detalle Detalle del notch del Motorola™ Motofone F3. A ambos lados, indicadores de nivel de cobertura y batería aprovechando el espacio tradicionalmente inservible.

Cuando nadie se escandalizaba por un notch

Hay alguna sensación generalizada en el planeta de la tecnología que imagine que con la llegada de las pantallas táctiles, los diseños de los teléfonos se han vuelto aburridos, se ha perdido variedad y originalidad. Steve nos lo reafirma desde adentro de la industria: “Antes los diseños eran demasiado mas distintivos y expresivos. Teníamos candybars, clamshells, sliders, teclados físicos que se solían usar como fundamentales objetos de diseño, mas colores, mas estilos, materiales y formas. Los teléfonos no eran para tanto, pero los diseños… ¡eran lo más!”.

Steve sabe de lo que habla: un par de años antes, en 2003, había formado parte del equipamiento que creó un boceto histórico para la tecnología móvil, el del teclado del Motorola RAZR V3, completamente plano, construido con níquel plateado y los números, letras y símbolos grabados químicamente en alguna capa electroluminiscente.

Motorola Razr V3 Dos años anteriormente de ser el responsable del boceto del Motorola™ Motofone F3, Steve además fue parte del equipamiento que creó el teclado del Motorola™ RAZR V3.

Aquella época de diseños locos de móviles hizo que, al opuesto que hóy en día, aquel notch no fuese motivo de críticas ni de debate. Había teléfonos con figura de pintalabios u de espejo de bolsillo, ¿quién iba a criticar alguna muesca? “En aquel momento, la figura orgánica de esa monitor de tinta electrónica se consideraba fresca y novedosa”, rememora Steve.

“No deberíamos ver el notch como un espacio desaprovechado para la pantalla, sino como recientes espacios logrados para la monitor a ambos lados de donde van auricular, cámara y sensores”

Para él, las críticas que pueden recibir los teléfonos con notch son sorprendentes. “Se habla de ellos como si se hubiese perdido alguna parte de la monitor en lugar de verlos como que han maximizado el espacio total libre agregando zonas de visualización a derecha e izquierda de la zona de auricular, cámara y sensores. Creo que estos diseños se ven frescos y nuevos. ¿No estamos aburridos de teléfonos con diseños que son losas negras rectangulares?”

Steve además imagine que esta oleada de teléfonos con notch ha llegado porque los diseñadores pueden hacerlo gracias al avance tecnológico, y esto a su vez es probable gracias al impulso que ha dado la fábrica de los wearables a la tecnología.

“Hoy, las formas orgánicas para pantallas son mas prácticas. El OLED plástico facilita crear pantallas con muescas y bordes curvos, se fabrican sobre sustratos de plástico en lugar de sobre vidrio. Los relojes inteligentes han demandado pantallas redondas y han impulsado las tecnologías que las hacen posible”. Algo que ha acabado llegando, en real forma, a los teléfonos.

La vida luego del notch

Moto 360 Antes del F3 y del V3, Steve estuvo en el equipamiento de desarrollo del Motorola™ V60. Tras aquel debut del notch, Steve se encargó de la arquitectura de producto de la línea de teléfonos Motorola SLVR, que eran candybars con estéticas semejantes a los de la línea RAZR.

Después pasó al equipamiento de wearables y estuvo asistiendo al arquitecto del Motorola MOTOACTV, alguna pulsera con Android™ que combinaba la reproducción MP3 con la monitorización física. Algo hóy a la orden del día pero que no lo estaba en 2011.

Luego continuó con los wearables, pero esta vez con artículos mas cercanos: los Moto 360 de primera y segunda generación. Hoy trabaja en artículos futuros de los que, naturalmente, no puede hablar. “No me emociona hacer artículos que son un poco mejores que su versión anterior, me gusta hacer cosas que jamás anteriormente se han hecho. Y he tenido la Suertudo de Estad en ello estos últimos años”. Quizás mas delante retomemos la conversación con recientes equipos sobre la mesa.

En Xataka | Copiar el notch del iPhone X no tiene sentido si se hace por las argumentaciónes equivocadas.

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